jueves, 5 de enero de 2012

Una mala relación madre-hijo predice el mal comportamiento en la escuela

Un comportamiento conflictivo en la escuela puede tener muchos significados, es importante conocer algo más sobre ellos. El presente artículo hace un aporte al respecto.




Una mala relación entre madre e hijo en la temprana infancia induce un comportamiento cíclico por el cual el niño se vuelve cada vez más agresivo, empeorando el conflicto. Según un reciente estudio, los niños de preescolar que son agresivos y desafiantes a menudo son víctimas de este problema.

Los investigadores estudiaron a más de 260 madres y sus hijos, desde el nacimiento hasta primer grado. Evaluaron el temperamento de los niños y el modo en que sus madres los trataban entre la primera semana de vida y el sexto mes, basándose en observaciones y reportes de los padres. Cuando los niños tuvieron 2 años y medio y tres años los investigadores observaron a las madres y mientras los niños  ejecutaban tareas desafiantes que demandaban asistencia materna. Finalmente, cuando los niños llegaron al jardín de infantes y primer grado, pidieron a las madres y a las maestras que evaluaran los problemas de comportamiento de los niños.

"Antes del estudio pensábamos que debía ser una combinación de mal carácter infantil y mala relación parental lo que ponía al par niño-padre en riesgo de conflicto en el período infantil, y que luego ponía al niño en riesgo de mal comportamiento en la escuela", comentó Michael F. Lorber, científico investigador en la Universidad de Nueva York (EEUU) y autor principal del trabajo. "Sin embargo, nuestros hallazgos sugieren que lo que más importa es la "paternidad negativa" en la temprana infancia. La "paternidad negativa" ocurre cuando los padres expresan emociones negativas hacia sus hijos, los tratan bruscamente, etcétera.

Los investigadores encontraron que el conflicto entre madres e infantes sirve para predecir los problemas de conducta posteriores, y no sólo el nivel del conflicto, sino un conflicto que empeora con el tiempo, en un patrón cíclico, ya que cuando las madres tratan mal a sus niños, ellos muestran altos niveles de ira, lo que a su vez provoca más hostilidad en las madres.

"Los resultados de nuestro trabajo van más allá de lo descriptivo, y explican los procesos subyacentes que asocian el modo en que las madres tratan a sus hijos en la temprana infancia, y los problemas que los niños tienen en los primeros grados de la escuela primaria", agrega Lorber.

El estudio fue financiado por el Instituto Nacional de Salud de los EEUU, y se llevó a cabo en la Universidad de Minnesota. Aparece publicado en el periódico "Child Development".


Fuente: Eurekalert                                                                                                              
Extraído de Contexto Educativo
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