martes, 20 de agosto de 2013

Conociendo Chile

Encabezado especial acerca de nuestra riqueza, tradiciones y Fiestas Patrias


El Mes de la Patria 

18 de septiembre: ¿Qué celebramos realmente?

Si bien el día en que se declaró la Independencia definitiva de la nación corresponde a otra fecha, en septiembre de 1810 ocurrieron sucesos que cimentaron las bases para la definitiva emancipación de Chile.



En el 18 de septiembre se celebra el aniversario de la primera junta nacional de gobierno, constituida ese mismo día, pero en el lejano 1810. Este suceso marcó el precedente para que Chile, entonces colonia de España, iniciara su camino hacia la liberación.




Antes de ese día, Chile pertenecía política y administrativamente al reino de España. Pasaron más de 300 años para que se iniciara un proceso de liberación en nuestro país. Antes, sólo el pueblo mapuche luchó contra del dominio hispano, alcanzando por un breve período de tiempo un reconocimiento español de soberanía propia en las tierras que actualmente comprenden parte de las Regiones del Bío-Bío y la Araucanía.


Pero en el centro de Chile el ambiente estaba más complicado. La administración centralizada de las riquezas, el descontento de la ciudadanía por las injusticias sociales, la prohibición del comercio entre distintas latitudes sin previa autorización del virreinato del Perú, entre otras muchas razones, provocaron que los principales intelectuales criollos (hijos de españoles nacidos en América) iniciaran la lucha por la independencia.


La junta  de gobierno de 1810 permitió el nacimiento del período conocido como “Patria Vieja”. En este lapso de tiempo se crearon emblemas como una bandera y escudo, y se libraron batallas importantes contra el ejército español. Participaron en este momento de nuestra historia héroes nacionales como Bernardo O’Higgins y José Miguel Carrera, entre otros.

Finalmente, es el 12 de febrero de 1818 el día en que Chile fue reconocido como una nación soberana y libre de la Corona Española, cuando en la ciudad de Talca, don Bernardo O’Higgins Riquelme firmó la declaración de independencia definitiva. La fecha no fue escogida al azar, sino que fue un homenaje a la victoria obtenida por el ejército independentista un año antes, el 12 de febrero de 1817, durante la batalla de Chacabuco. Este hito marca el inicio del período que conocemos como “La Patria Nueva”.

¿Por qué entonces celebramos las Fiestas Patrias el 18 de septiembre y no el 12 de febrero?

Porque desde 1810 en adelante los patriotas festejaban cada 18 de septiembre la constitución de la primera junta nacional de gobierno. Así, en 1818 inclusive, el país ya tenía la costumbre de festejar la independencia nacional en el mes de septiembre, hábito que se ha traspasado hasta nuestros días.

La bandera como expresión simbólica

Desde siempre, los pueblos han considerado a la bandera como un objeto de profundo sentido simbólico y espiritual. De ahí que "conquistar" una bandera fuera más de una vez el objeto final de una batalla.

El origen más probable de las primeras banderas estaría en China o India. Algunos historiadores atribuyen el primer ícono semejante a una bandera al fundador de la dinastía Chou (1122 antes de Cristo). Las banderas chinas tenían elementos gráficos, como un pájaro rojo, un tigre blanco o un dragón azul. Asimismo, las banderas tuvieron también gran importancia en la antigua India. A Europa habrían sido llevadas por los sarracenos, pero dado que el Islam prohibía imágenes "de influencia idólatra", el diseño de las banderas sufrió fuertes transformaciones de simplificación de su contenido.
En Europa las banderas fueron subdivididas de acuerdo a su forma y propósito. Había banderas personales, familiares o de significado local. De ahí que fuera lógico que con el nacimiento de las primeras naciones-estado, nacieran también sus consiguientes banderas.
En Chile, las primeras banderas conocidas fueron las que portaban los conquistadores españoles del siglo XVI. La independencia de España posibilitaría la primera representación del naciente país en una bandera. Tres transformaciones terminaron con el actual diseño tricolor (blanco,azul y rojo con una estrella al costado izquierdo sobre el color azul) que hoy conocemos.
El día de la bandera  se celebra el 9 de julio y  corresponde a la conmemoración del Combate de La Concepción cuando 77 chilenos, al mando del capitán Ignacio Carrera Pinto, murieron en un pequeño caserío de la sierra peruana, en 1882, en plena Guerra del Pacífico.
La asociación de esa celebración con la bandera se debe a un Decreto Supremo del Ministerio de Guerra de 1914. A través de él se estableció que en esta fecha, cada año los nuevos oficiales y suboficiales, prestarían el llamado "juramento a la bandera", esto es su compromiso de servicio al país.

Bandera chilena a color flameando¿Qué representa la bandera, por qué los pueblos tienen banderas y emblemas patrios? ¿Cómo surgió la actual bandera chilena?








El escudo nacional

Es muy interesante conocer cómo ha evolucionado nuestro escudo patrio hasta quedar tal 
como lo conocemos hoy.
Que Chile tuviera su primer escudo nacional fue idea del prócer José Miguel Carrera, que lo dio a conocer al pueblo el 30 de septiembre de 1812. Por aquel entonces los patriotas estaban enfrascados en la lucha por la independencia y para eso era necesario contar con todos los elementos de un país libre: un escudo, una bandera y un himno.
antiguo escudo nacional
El primer escudo nacional fue colocado en un lienzo sobre la entrada principal del Palacio de Gobierno. Tenía forma de óvalo. Al medio hay una columna que simboliza la libertad, y que sostiene un globo terráqueo. Sobre el globo se cruzan una alabarda y una hoja de palma y sobre éstas brilla una estrella.


A ambos lados de la columna vemos un hombre y una mujer, ambos guerreros de nuestros pueblos originarios. Esto demuestra el orgullo que tenían los patriotas por nuestras raíces.
En la parte de arriba del escudo pueden leerse las palabras “Post tenebras lux”, que no entiendes porque están en latín, pero nosotros las traduciremos para ti. Significan: "Después de las tinieblas, la luz". Lo que quiere decir esta sabia frase es que siempre después de la oscuridad viene la luz, y por muchas dificultades que enfrentemos, siempre saldremos adelante si nos esforzamos como corresponde. Así pasó con la historia de Chile y así pasará también con tus notas, siempre que no descuides el estudio.
En la parte de abajo se lee otra frase en latín: “Aut consilio aut ense”, que significa: "O por consejo o por espada". Los patriotas usaron esa frase para enfatizar que estaban dispuestos a hacer de Chile una nación libre, por las buenas o por las malas, ya que en aquellos años los españoles no querían que Chile fuera un país libre. ¡Nos tenían colonizados!
Desgraciadamente no pudimos ser libres por mucho tiempo, ya que muy pronto llegó el período que la historia llama “la reconquista”, y este escudo pasó al olvido.
escudo de transición
El siguiente escudo nacional se estrenó el 23 de septiembre de 1819 y consistió en un óvalo azul oscuro, rodeado por una corona de ramas de laurel atada con una cinta tricolor. Por el borde de estas ramas iban representadas las diferentes ramas del ejército que había entonces: la caballería, la infantería, los dragones, la artillería y la bombardería.


En el medio sigue habiendo una columna que sostiene un globo terráqueo. Encima hay un lienzo que dice “Libertad”, para que dejar claro la importancia que le daban los patriotas a este valor.
Luego puedes ver una estrella en la parte superior y otras dos en los costados, representando a las provincias de Concepción, Santiago y Coquimbo.

Escudo nacional de Chile
Más tarde, el gobierno de José Joaquín Prieto decidió cambiar el escudo, aceptando una propuesta del artista inglés Carlos Wood Taylor, que vendría a ser la versión definitiva, tal y como la conocemos hoy. Esta fue aprobada el 24 de junio de 1834.

La frase "O por consejo o por espada" fue reemplazada por otra que había aparecido en monedas acuñadas en 1818: “Por la razón o la fuerza”, y en el centro tiene una estrella solitaria, sobre un fondo azul y rojo. Encima va un penacho con los colores azul, blanco y rojo. A los lados están un cóndor y un huemul, cada uno con una corona.


























































































Bailes y cantos folclóricos:

Zona Norte



Imagen de La Tirana
Gran parte de las expresiones artísticas de la Zona Norte de Chile están influenciados por la cultura 
Aymara y su transculturación religiosa
En este artículo podrás encontrar una lista con los principales bailes del norte del país.








    Es una danza popular característica de la I y II Región. El Huaino, Huainito o Trote, se interpreta principalmente para celebrar las fiestas agro-pastoriles y religiosas. Se trata de un baile colectivo o en pareja, cuyo nombre en quechua significa: danza. Al igual que la Cacharpalla, el Huaino es de origen precolombino.





    Se le considera el más tradicional de los bailes del norte del país, principalmente de las zonas pre-cordilleranas de la Primera Región, de gran influencia altiplánica. Es parecido a la cueca, ya que luce la conquista del varón a una coqueta dama, guiados por el gracioso movimiento de los pañuelos.



    El Huachitorito
    Para celebrar las fiestas de Navidad se recurre a este baile que se reconoce como un villancico nortino. Lo bailan "pastorcillos de Navidad" que van recorriendo distintos hogares bendiciendo los pesebres.

    Los instrumentos que lo acompañan son la quena, la guitarra, los violines, el bombo y la caja. Durante algunos momentos de la danza, el caporal, quien es el que dirige el baile) hace sonar una campanilla. El siguiente es un extracto de una de sus letras más típicas.

    La Cueca Nortina
    En la variedad nortina no se cantan las letras de las canciones, sino que sólo se escucha la melodía que se compone de los sonidos dados por los siguientes instrumentos: la trompeta, la tuba, el bombo y al caja.

    El Carnavalito
    Este es un baile muy popular en el norte de nuestro país. Aunque es de origen boliviano, protagoniza todas las festividades nortinas en las que se exhiben sus armónicas coreografías grupales, las que forman figuras como "el puente", "las alas" y "las calles". "El Huaino" es la melodía carácterísitica del carnavalito y la componen los sonidos de la quena y el bombo.

    El Trote
    Los pasos de este baile consisten en un suave y delicado trote que las parejas realizan rítmicamente tomándose de las manos y dando algunos giros y vueltas. La vestimenta que usan los bailarines se compone del "aguayo", trozo de lana con forma de cuadrado que se coloca en la espalda y se sujeta desde el pecho con una chachara de plata.


    Las Diabladas


    Las Diabladas surgieron en Bolivia a principios del siglo XIX. Son la interpretación de un ser maléfico, el "Supay", que los pueblos andinos asimilaron al demonio de los cristianos.La función del Supay es la de Lucifer que entra en diálogo con San Miguel Arcángel. En la lucha entre las fuerzas del bien y del mal interviene la Virgen del Socavón, a quien los diablos deben confesar sus pecados. La actuación del diablo puede apreciarse en Santiago durante el homenaje masivo que se brinda cada año a la Virgen del Carmen y que se celebra en el templo Votivo de Maipú.



    El Baile De La Bandera


    Recogido por el investigador Hernán Pradenas Jara en Putre. Era el mayor reconocimiento que se ofrendaba a los dueños de casa, en agradecimiento a sus atenciones gastronómicos. Consiste en bailar sosteniendo en una mano un plato extendido, sobre el cual hay una naranja en la que se introduce una banderita tricolor de papel y en la parte superior del asta se coloca dinero. Este sitio incluye descripcionesde 20 danzas y bailes folklóricos del Norte Grande y Norte Chico.


     BAILES DE LA ZONA CENTRAL
    Imagenes de la ColoniaLa Mazamorra




    Este baile, muy popular, consiste en hacer la representación de dos gavilanes que rodean a una paloma. Es por ello, que los dos varones que participan en la danza deben realizar graciosos movimientos para lograr despertar el interés de la mujer. Ella, por su parte, se deja cortejar, pero tímida y esquiva mantiene una actitud más pasiva. No se tienen antecedentes acerca del origen de esta danza, así como suele ocurrir con muchas otras de nuestras tradiciones.


    El Sombrerito




    Tal como su nombre lo indica, en este baile la presencia del sombrero en el varón es elemental. Participa una pareja que, con pasos caminados y valseados, realiza desplazamientos en cemicírculo y da vueltas enteras. Lo particular de esta danza es que durante el estribillo el sombrero se coloca en el suelo, entre la pareja, y esta lo recorre haciendo la forma del ocho. "El Sombrerito" se ha bailado desde la ciudad de La Serena hasta las localidades de la VIII región.


    Sajuriana




    Se la conoce también como sajuria, sijuría, sanjuriana, sejuriana y secudiana. Era una danza en pareja, típica de la zona central, que ya se encuentra extinguida. Existían varías coreografías. En la más conocida los bailarines se desplazaban con taconeo, evolucionando con zapateo de punta y taco, enarbolando pañuelos. Este baile llegó a nuestras tierras con las tropas del Libertador San Martín y se asentó principalmente en los entornos de la VII y VIII regiones.


    El Pequén

    El Pequén es un ave rapaz que existe en los campos de Chile. El baile, inspirado en los movimientos de este pajarito, se practica de acuerdo a las características de cada zona geográfica en la que se realiza. Existe el "Pequén Campesino" que se da en el valle central y el "Pequén Gañán" en Chiloé. Ambos comparten el hecho de que la pareja de bailarines presenta una actitud muy tímida, la cabeza gacha y las piernas se tienen semiflectadas. Los movimientos están liderados por los brazos, que pese a que cuelgan al costado del cuerpo, se alzan en repetidas ocasiones imitando los aleteos del pájaro. Además, se realizan desplazamientos en forma de "s", se producen cambios de lugar y luego, se vuelve al lugar de inicio.


    Es una danza de origen peruano vinculada a la zamacueca, que llegó a Chile hacia 1830. Fue muy popular en la zona central del país durante el siglo XIX. La más famosa es una composición de Rolando Alarcón que habla de Javeira Carrera, mujer que participaba en todas las celebraciones patrióticas lo que no hacían las mujeres de la sociedad de la época. Doña Javiera Carrera bailaba la resfalosa, en épocas en que la resfalosa era el baile del pueblo.



    DANZANDO AL SUR DE CHILE

    El Costillar




    Este es un baile que es protagonista en festividades y celebraciones criollas, pero también tiene un carácter competitivo. En mitad de la pista se coloca una botella y los participantes deben bailar, saltar y zapatear alrededor de ella. Quien llegara a derribarla tiene que "echar una prenda", pagar una penitencia, o simplemente, retirarse del baile.


    Muy característica de la zona de Chillán, la danza se realiza solo o en pareja y aunque las mujeres pueden salir a la pista, por lo general participan sólo los hombres.






    Es uno de los bailes más populares de la zona de Chiloé. Se interpreta en todos los eventos y fiestas chilotas. En el baile participan, generalmente, cuatro personas que realizan el escobillado dando seis vueltas de derecha a izquierda.



    Originaria de la Isla de Chiloé, esta danza es simple y se puede bailar en pareja o en un grupo grande. Los participantes ingresan a la pista tomados de la mano. Las mujeres siguen a los hombres y muestran una actitud tímida y vergonzosa. En dos hileras, frente a frente, se colocan las parejas. El paso es muy sencillo y se realiza desde el mismo puesto. Consiste en un trote fijo de tres tiempos y al cuarto se levanta una rodilla. Luego, se vuelve al trote otros tres tiempos y se levanta la otra rodilla.


    Es una danza chilota colectiva, que sucesivamente interpretan todas las personas en las fiestas tradicionales. En sus desplazamientos los bailarínes imitan el movimiento de una embarcación cuando navega, lo que refleja una característica del medio ambiente en el cual se desarrolla la vida de los habitantes de Chiloé.

    Chocolate

    Danza en pareja, una de las más características del archipiélago de Chiloé. Se observa influencia española en la postura y en algunos giros de los bailarines. Hay varias versiones, y en una de ellas el canto habla de España, de los ole y los toros bravos.


    La sirilla
    Margot Loyola presenta la sirilla a través de una conversación con Silvestre Bahamondes, un ejecutante de este baile chilote, realizada en Mocopulli, 1963. "No hay que bailar con zapatos mudos", explica Bahamondes refiriéndose a los zapatos con suelo de goma.

    BAILES MAPUCHE


    • Kuimin- Purrum
    • Mazatum -Machipurrum
    • Lañkañ - Machitum
    • Wutrapurrum - Choique Purrum
    • Awumpurrum


    ISLA DE PASCUA
    Imagen del abrazo de MaipúLos bailes típicos de la isla son en su mayoría de origen polinésico, especialmente de Samoa y Tahiti. Elescritor y estudioso de nuestras tradiciones, Oreste Plath, describió en su ensayo Folclor Chileno losbailes más destacados de Isla de Pascua:







    Esta danza es la más característica del folklor pascuense. Reina y centro de todas los encuentros y festividades, esta danza es de origen samoano e impregnó a la cultura de la Isla de Pascua desde 1940. El Sau Sau resalta la gracia, sensualidad y soltura de las mujeres que visten poca ropa y adornan sus figuras con plumas de colores. En la coreografía la pareja se acerca y aleja efectuando flexibles movimientos de caderas y manos.


    Ula Ula

    Esta danza de origen tahitiano se baila frecuentemente en eventos y festividades pascuenses. "Las parejas acostumbran bailar separadas, haciendo ondular especialmente las caderas en forma lateral, suavemente, y descansando los pies alternativamente sobre el talón y la punta de los dedos, con rotación de ellos.


    Danza propiamente tahitiana, cuya gracia radica en dos aspectos principales. "Por una parte, la verdadera acrobacia que es preciso desarrollar con las piernas, en movimientos extraordinariamente rápidos y la ejecución de movimientos de vaivén pelvianos más o menos violentos" (Rammón Campbell).

    Juegos tradicionales

     Chile, país de volantines
    Conversamos con dos conotados volantineros chilenos, uno de ellos vicecampeón mundial en 2002, y logramos recorrer la historia del volantín y los aportes de nuestro país.
    VolantínLos volantines ya tenían una larga historia alllegar a Chile, en el siglo XVIII. Sin embargo, nuestro país supo hacer un respetable aporte al inventar el carrete, rápidamente adoptado en todo el mundo.


















    El palo ensebado

    El objetivo es subir, resbalando una y otra vez hasta que uno de los competidores logra alcanzar la cima.

    El trompo

    Esta pirinola de madera y con punta de fierro ha entretenido durante años a miles de chilenos

    El emboque

    El juego consiste en hacer la mayor cantidad de emboques, ya sean simples o dobles.

    El volantín

    La presencia del volantín se hizo indispensable en la celebración de las Fiestas Patrias.

    El luche

    El juego consiste en tirar un tejo y saltar con un solo pie tratando de recogerlo o patearlo.

    Corre el anillo

    El objetivo de este juego es despistar a los concursantes. Quien pierde debe pagar una penitencia.

    El tejo

    El tejo se hizo muy popular por los mapuches, que le pusieron "tecun".

    Las bolitas

    Tener más bolitas es signo de experiencia y habilidad en el juego.

    Carreras de caballo a pelo

    Las carreras a la chilena constituyen una de las atracciones más esperadas de las fiestas tradicionales.


    Comidas típicas

    Imagen de media docena de empanadas



    La cocina, como casi todo en Chile, es fruto de múltiples influencias. De ellas, las más antiguas son la mapuche y la española. ¿Pero existe una cocina propiamente criolla? ¿Qué platos y alimentos la componen? Al iniciar el mes de la patria investigamos sobre la gastronomía nacional y descubrimos que se sabe muy poco de ella, pese a ser un factor cultural clave para entender la identidad de un país, pero crecientemente los historiadores se están empezando a ocupar de ella.


    Gastronomía de la zona norte



    Con un fuerte aporte de las culturas originarias del altiplano andino -aymara y atacameña-, así como también de la tradición mariscadora de los changos de la costa, la cocina tradicional del norte integra productos como la quínoa, la harina de maíz, el charqui y la carne de camélidos, formando una dieta de alto valor proteico.


    Asimismo, el cultivo de tubérculos dulces como la apilla (oca), el isañu y el olluko, de gran significación religiosa, aportan algunos sabores desconocidos de otras zonas del país y cuyas preparaciones es necesario rescatar si se quiere conservar su uso tradicional.

    Las comidas típicas de los pueblos aymaras tienen pequeñas variaciones según el lugar donde se preparen, pero sin duda las más tradicionales de la comunidad son el asado, el chairo, el charqui y la guatia.





    Recetas de la zona central





    En la cominda de esta zona confluye el aporte indígena, la raigambre campesina, huasa y la influencia de inmigrantes de diversas nacionalidades. Entre los platos más característicos destacan porotos con mazamorra, humitas, tomaticán, el pastel de papa, porotos granados, albóndigas, longanizas, el arrollado huaso y las pantrucas, la cazuela de ave o de vacuno, la carbonada, charquicán, ajiaco y el pan amasado. A la hora de celebrar, destaca el asado y para los postres, las estaciones del año con sus costumbres culinarias bien arraigadas tienen mucho que decir: leche asada, arroz con leche y manzana asada son, por ejemplo, los preferidos del invierno. Mote con huesillo y variadas frutas como la sandìa y el melón sobresalen en el verano.





    Rapa Nui merece un capítulo aparte ya que su base alimenticia, pese a estar dada por los productos del mar, como en otras zonas de Chile, destaca por el empleo de la langosta y el atún pascuense junto a la koreha (anguila), heke (pulpo), titeve (pez erizo), pipi (caracol marino), mahore y kopuku. A ello se suman distintas variedades de plátanos y frutas como la papaya, las piñas y las guayabas que complementan la alimentación de la isla.

    El Umu Ta'o o curanto es el plato tradicional de la isla; combina carnes de cerdo y aves de corral con pescados y mariscos, además de camote, taro y otros ingredientes adicionales. Esto se cocina en un hoyo cubierto de piedras volcánicas. Se acompaña del Po'e, una mezcla de taro, plátanos, harina y azúcar, que se envuelve en hojas de plátanos para luego cocer todo en la tierra.





    Cocina de la zona sur
    Cazuela de ave
      En la cocina del sur ha tenido un gran aporte la comida mapuche, con productos básicos como trigo, papas, arvejas, habas, ajos, cebollas, ají y maíz, y particulares recetas. Otro importante aporte es la cocina chilota, característica por sus grandes variedades de papas y platos de mariscos. Ambas le dan una riqueza gastronómica muy amplia a esta zona del país. Destacan el cancato, el curanto, el asado al palo, los chapaleles, el milcao o pan hecho de papas, la paila marina, la cazuela y la papa en múltiples formas. Un sabor especial le otorga a las comidas el uso del merkén (ají ahumado mapuche) hoy rescatado por la cocina moderna.

    En el extremo sur, el chiporro o típico asado de corderito patagónico es un modo de asado a la cruz. Otro asado característico en el Cono Sur es el "asado con cuero", aunque no es propiamente el típico asado y en Chile solo se hace en las regiones más australes, a su vez es en Argentina y Uruguay se habla ocasionalmente de asado al horno, haciendo mención de las carnes cocinadas en hornos de campo cuyo combustible es leña.



    Mitos y leyendas






    El alicantoLos chilenos somos herederos de lo que su propia mitología conforma. ¿Quién no ha escuchado hablar de los paseos del diablo por los parajes cordilleranos? Nos hemos criado entre historias que trascienden de forma oral por generaciones y nos vamos nutriendo de figuras fantásticas, nocturnas, húmedas, viscosas y macabras. Vamos ganando y perdiendo miedo, vamos comprendiendo la fabulación de pie a espacios creativos indecifrables. Estos cuentos e historias son expresiones vinculadas a la experiencia colectiva y a los anhelos de la Humanidad, con su propia historia. A continuación, una selección de relatos del libro "Geografía del mito y la leyenda chilenos" de Oreste Plath.

    Zona norte

    Una loca geografía que caracteriza  la zona norte de nuestro país, con sus desiertos, pampa, ríos y mar. El imaginario permite en las solitarias tierras y duras jornadas laborales habituales solidificar su imaginario colectivo, dando origen a  leyendas sobrenaturales, reflejo de una cultura que lucha por mantenerse en su zona.
    Cuando los españoles vinieron a establecerse en estos lugares, no tuvieron acogida por los indios pequeños, por lo que se trasladaron a Matilla, donde fundaron una población.
    Uno de estos pobladores se enamoró de la hija del cacique de Pica, solicitándola a su padre para contraer matrimonio, a lo cual se negó el cacique. Dámaso Morales, que así se llamaba el español, insistió en su petición, obteniendo esta vez mejor resultado, pero con una condición tan difícil como imposible.
    Díjole el cacique a Morales que no tendría inconveniente en cederle la mano de su hija, siempre que le hiciera florecer el valle entre Pica y Matilla, lo cual fue para éste más terrible que la simple negativa anterior.
    Y Dámaso Morales se puso a construir el primer socavón que se hizo en estos lugares,obtuvo agua, hizo florecer el valle y se casó con la hija del cacique.
    Los indios a ciertos hilos de agua los juntaban en unas represas que llamaban cochas, el español siguió esta veta horadando la piedra y la hizo seguir un cauce hasta las cochas que se vieron aumentadas en su caudal, el valle reverdeció y fue una flor en la arena, lo que quiere decir Pica.
    a) Es un pájaro fabuloso (que aparece en la foto) que vive entre los cerros de minerales y se alimenta de oro o de plata, según sea el metal del cerro donde mora. Sus ojos despiden extraños fulgores. De sus alas se desprenden reflejos que lo envuelven en un halo luminoso, cuando camina por los peñascales. Si tiene su buche lleno, no puede volar debido al peso de los metales con que se alimenta, pero no le es difícil huir si alguien se atreve a perseguirlo, pues en cualquier recodo o grieta se oculta, sin dejar huella de su paso.
    Si la persecución es mantenida, el Alicanto se perderá y aparecerá; caminará con un paso más rápido y a veces lento, hasta que por fin arrojará una luz fuertísima que traspasará y encandilará al perseguidor dejándolo enceguecido en medio de un camino o al borde de un precipicio.
    b) Cuando está ayuno come con ligereza y, cuando está harto, lentamente. Si se siente perseguido oscurece sus alas. Habita en pequeñas cuevas. Pone dos huevos, de oro o de plata. A veces lleva a sus perseguidores a la muerte y los arrastra a los bordes de los precipiciosLos mineros que tienen por guía a un Alicanto se enriquecen, ya que éste los conduce a puntos donde existen ricos yacimientos o a los sitios donde hay algún tesoro enterrado.
    c) Es un pájaro de plata y oro que orienta a los mineros hasta el filón del mineral que ellos buscan. Aparece solamente de noche y su cuerpo no proyecta sombra alguna sobre la tierra. Si el minero que lo sigue va poseído de una ambición desmedida, el Alicanto lo arrastra a un precipicio, donde perece.
    En Chalinga hubo una fiesta y faltó el vino. Uno de los asistentes se ofreció para ir a buscarlo a Salamanca y partió con un chuico.
    De vuelta, un tanto cansado, se sentó a reposar y luego de caer en un sopor lo transportaron a una fiesta que se celebraba en una cueva.
    En ella se servía en un fino servicio de oro; el licor se ofrecía en mates de oro y en lo mejor de la fiesta se echó al bolsillo uno de éstos.
    Después, fue devuelto al mismo lugar, donde había estado descansando y se recuerda que en medio de la fiesta se había guardado uno de los mates en que se sirvió y se llevó la mano al bolsillo y se encontró con una piedra.


    Cuentos y leyendas del Centro de Chile



    La rubia de KennedyLa zona central, urbana y rural, no está ajena a los mitos y leyendas. La vida campestre y las largas noches han ayudado a la creación de mágicas historias y seres míticos. La oralidad en reiteradas ocasiones ha cambiado la versión original, pero siguen representando la tradición chilena.
    Hombres y mujeres que muestran iniciativas y logran salvarse de las garras del Diablo, otros que por destino o curiosidad son atrapados por sus maleficios. Lo cierto es que la construcción de seres mitológicos y legendarios es un tema que seguirá existiendo en la actualidad, para justificar los acontecimientos que no tienen explicación. Una leyenda está fundamentada en un hecho real que terminó siendo representativo de la comunidad.







    Una de las tantas cuevas del Chivato, existió al pie de un cerro de la ciudad de Valparaíso, y dicen que era honda como la eternidad. Esta cueva estaba situada en el centro de la población.




    Los habitantes de Valparaíso sabían que había dado a la cueva su nombre y mucha celebridad cierto chivato monstruoso que, por la noche, salía de ella para atrapar a cuantos por ahí pasaban. Era fama que nadie podía resistir a las fuerzas hercúleas de aquel feroz animal y que todos los que caían en sus cuernos eran zampuzados en los antros de la cueva, donde los volvía Imbunches si no querían correr ciertos riesgos para llegar a desencantar a una muchacha que el chivo tenía embrujada en lo más apartado de su vivienda.



    Los que se arriesgaban a correr aquellos peligros tenían que combatir primero con una sierpe que se les subía por las piernas y se les enroscaba en la cintura, en los brazos y la garganta, y los besaba en la boca; después tenían que habérselas con una tropa de carneros que los topaban atajándoles el paso, hasta rendirlos, y si triunfaban en esta prueba, tenían que atravesar por entre cuervos que les sacaban los ojos, por entre soldados que les pinchaban. De consiguiente, ninguno acababa la tarea y todos se declaraban vencidos antes de llegar a penetrar en el encanto. Entonces no les quedaba más arbitrio para conservar la vida, que dejarse imbunchar, y resignarse a vivir para siempre como súbditos del famoso chivato, que dominaba allí con voluntad soberana y absoluta.



    Lo cierto es que nadie volvía de la cueva a contar lo que acontecía, y que casi no había familia que no lamentara la pérdida de algún pariente en la cueva, ni madre que no llorase a un hijito robado y vuelto imbunche por el chivato, pues es de saber que éste no se limitaba a conquistar vasallos entre los transeúntes, sino que se extendía hasta robarse todos los niños malparados que encontraba en la ciudad.






    Unos diablos, una tarde calurosa, se despojaron de sus ropas para entregarse al sueño. Pero aconteció que pasó un joven de apuesta figura y pudo observar con gran admiración que sus cuerpos carecían de carne y se les podía ver y contar las costillas.




    A Takuihu —que así se llamaba el joven— se le quedó fuertemente grabado en la memoria tan extraño espectáculo.




    Otro diablo por ahí cercano había estado observando la escena y prorrumpió en grandes gritos, hasta despertar a sus colegas y les refirió que Takuihu los había sorprendido durmiendo.



    Los diablos, por temor al ridículo en que caerían entre los isleños si Takuihu contaba algo sobre su curiosa contextura, resolvieron salirle al encuentro, jurándose darle muerte si les decía que los había visto desnudos.



    Interrogado el joven, que no tenía un pelo de tonto, negó con todo aplomo. Juró en tal forma, que los diablos lo creyeron sincero.



    Los diablos lo acompañaron hasta su casa y no dejaron de vigilarlo y escuchar sus conversaciones, por si hacía comentarios sobre sus escuálidos cuerpos. Durante dos días estuvieron escuchando pero el joven les había espiado y guardaba la más absoluta reserva.



    Después de este tiempo se retiraron, seguros de que el secreto de sus ridículos cuerpos no era conocido por ningún mortal.



    Pero cuando Takuihu se vio libre de los diablos, cogió un trozo de toromiro y talló en él la figura descarnada que tenía en su memoria.



    Tal fue la razón de las primeras imágenes de Akauaku que se tallaron en Pascua y éste el medio de comunicación que encontró el nativo sin recurrir al lenguaje, para contar lo que había visto.



     Leyendas del Sur de Chile


    El Trauco (Chiloé)




    a) Ente parecido a un hombre enano y horrible (en la ilustración), su altura no pasa de 84 centímetros. No tiene el uso de la palabra. Su vida la lleva junto a una Trauca (huella), formando su pareja biológica. Junto a sus crías vive feliz. Habita en los bosques, en la copa o en el hueco de un árbol, como en cualquiera pequeña caverna. De la selva toma sus frutos. Se desprende de los murtales con su hachita de piedra, con la que da fuertes golpes a los árboles.


    Se viste con traje y sombrero de fibras vegetales, quilineja, una enredadera. Es preciso evitar al ente, porque si toca la mala suerte de encontrarse cara a cara con él, le suelta inmediatamente un aire, dejándole torcida la boca, jorobado, atontado y mudo. Pero si el ente no ve al ser humano, se le puede observar impunemente. Es enteramente riguroso con los hombres. Parece que con las mujeres no es del todo malo, las atrae.

    b) Es brujo, enano, contrahecho y capaz de producir enfermedades en los niños y aun en los grandes, que alcanza a ver. Hay que evitar que él lo mire a uno porque si esto acontece puede quedar paralítico. Y si él roza, como lo hace con los niños, es mucho más grave, ya que su aliento termina con la vida de ellos. Es de mirada, aliento y contacto malsano.

    c) Sus pies, sin talón ni dedos, son unos muñones informes; su aspecto es aterrador y espeluznante, y su mirada, como la del Basilisco, mata a la persona que aún no ha reparado en él, o bien la deforma espontáneamente, dejándola con el cuello torcido y sentenciada a morir antes del año. Sin embargo, por una justa compensación, perece, si ha tenido la desgracia de ser avistado primero.

    d) Desflora a las mujeres que vagan por las montañas. No vacila en arrojarse al mar en seguimiento de su víctima, hasta sucumbir.

    e) Pasa encaramado en los árboles al acecho de las muchachas que se arriesgan a transitar por el paraje. Cuando alguna se acerca, corre hacia ella y se queda mirándola fijamente. La muchacha quiere huir, pero el extraño fulgor de los ojos la retiene. Un doloroso letargo comienza a invadir el cuerpo de la víctima y pronto cae en un alucinante sueño de amor. Cuando despierta, sonríe al verse adornada de hojas. Pero luego advierte que sus ropas y sus cabellos están desordenados. Presa del pánico corre hasta su casa, en donde cuenta que ha visto al Trauco.

    Muerte del Trauco

    Una vez cogido el Trauco, colgarlo sobre el fogón, donde se convierte en un palo que destila cierto aceite, con que son frotadas, con excelentes resultados, las víctimas de sus maleficios.

    Llacolén (Concepción)

    En la Laguna Chica de San Pedro, agua y tierra india, vivía el toqui Galvarino con su hija Llacolén, joven princesa mapuche de belleza indiana. Era de largos cabellos castaños que se los batía el viento cuando corría en medio de la selva o el agua se los distendía al nadar en la laguna. Era hija predilecta del gran toqui y la estirpe estaba latente en su gracia. Era arrogante su andar y su espíritu pronto a estallar.

    El gran toqui un día pensó que la hija debía casarse y entró en conversaciones con el cacique Lonco, que tenía soltero a su hijo Millantú, mozo como de bronce y ancho pecho, que se había distinguido por su valor en varias batallas.




    Ascendencia y linaje comprometieron a Llacolén y Millantú. El orgullo y valentía de Llacolén se sintieron heridos por la elección de su padre, ella mandaba su odio y su amor. Le habría gustado ser elegida y no convenida. Pero ella acató la voluntad de su padre. Mientras, el invasor era resistido en lo espeso de las selvas, y el choque se hacía violento entre espadas y mazas. La tierra se teñía de sangre de español e indio. La conquista se hacía recia y el mapuche indomable. Llacolén veía partir a la guerra a los mocetones por lo espeso de la selva. Y en medio del bosque, como siempre, iba a nadar largas horas en la laguna. Allí esperaba y soñaba.


    Un día fue vista por un apuesto y gallardo capitán español que a las órdenes de don García Hurtado de Mendoza se encontraba en las nuevas tierras. Vinieron las entrevistas y nació el romance. El amor los empezó a abrasar. Fue un amor que en ambos creció. En Llacolén había surgido el amor anhelado, distinto de aquel impuesto por la voluntad de su padre y la tradición.

    Un día en alas del viento llega la noticia de que Galvarino, en singular combate ha caído prisionero y que el Gobernador García Hurtado de Mendoza había ordenado cortarle las manos para atemorizar a los indómitos hijos de Arauco. Dicen que Galvarino soportó serenamente el atroz suplicio y aún más, alargó la cabeza al verdugo para que también le fuese cortada.

    Una vez terminado el castigo y puesto en libertad, amenazó a sus victimarios y corrió a juntarse con sus compañeros para excitarlos a la venganza. Estos lejos de escarmentar, al poco tiempo les presentaban batalla a los españoles, bajo el mando de Caupolicán y entre los combatientes se encuentra Galvarino, quien durante la lucha se batió valientemente a pesar de faltarle ambas manos, siendo después ahorcado junto con otros aguerridos en los árboles más altos de un bosque vecino al campo de batalla.

    La hermosa Llacolén no supo entonces si amar u odiar a todos los invasores. La desazón y la duda la invadían. Con su alma atormentada y en la mayor desesperanza, fue a buscar la tranquilidad que le faltaba, en medio de la selva, junto a la laguna. La noche descendía con su oscuridad lentamente, como envolviéndola, como escondiéndola, hurtándola de su tragedia. Y apareció la luna.

    La noche y la luna fueron rotas en su silencio de paz, de armonía espiritual. Al galope de su caballo llegó el capitán español, que con palabras de amor y consuelo quería ahuyentar todo pensamiento perturbador de la mente de la joven. Mientras, Millantú, desesperado, buscaba a su prometida. Guiado por el instinto y la selva, penetró en la espesura del bosque y dio con ella.

    Los celos y la traición de Llacolén hicieron presa en Millantú, y obligó al capitán a entrar en violenta lucha. La espada y la maza se cruzaron innumerables veces hasta que heridos de muerte, rodaron sobre la hierba los dos cuerpos sin vida. La luna se abre paso a través de la maraña espesa y platea con sus rayos las aguas de la laguna. Trastornada Llacolén busca refugio eterno en las profundas y serenas aguas de la laguna.

    El Tué Tué.

    En las oscuras noches de invierno, cuando en el cielo no se ve la luna, aparece en pleno campo sureño un misterioso hombre al que nunca se le ve la cara. Dicen que para asustar a los caminantes que se atraviesan por su ruta, se convierte en un enorme pájaro diabólico. Éste canta una aterradora canción, de la cual adopta su nombre: “Tué-tué, tué-tué” entona sin cesar el maléfico espíritu.

    Algunos entendidos en la materia aseguran que, con su canción, este pájaro anuncia la muerte del caminante perdido. Para evitar la maldición, el malogrado errante debe invitar al Tué-Tué a tomar desayuno a su casa a las 10 de la mañana del día próximo. Así, a las 10 am. en punto, aparecerá un hombre extraño en la casa del caminante nocturno exigiendo que se cumpla la invitación. Como ha sido una promesa con el diablo, quien ha invitado al Tué Tué debe ofrecerle el mejor de los desayunos. Solo así podrá librarse de la maldición del espíritu maligno.

    En los campos de Chile hay algunos peregrinos que aseguran haber escuchado cantar al Tué-Tué, desde muy lejos, pero no lo han visto. Para echarlo del lugar, dice la gente, hay que repetir tres veces la frase “Martes hoy día, martes mañana, martes toda la semana”. De esta manera el pájaro maldito se irá a anunciar la muerte a otro lugar. 

    La Flor de la Higuera (de la mitología mapuche):

    Cuifí ke che niey kimün (La gente antigua sabe lo siguiente):




    Cada 24 de junio, en la noche más larga del  año, a las 00:00 horas en punto aparece una mágica flor en la rama más alta de todas las higueras. Ésta tiene una vida de sólo un minuto y sus poderes son inimaginables, pues es capaz de cumplir los más ocultos deseos de cualquier ser humano.


    Para que esto suceda, la persona interesada debe subir a la anünmka (planta) de higuera y cortar la rama florida justo a las 00:00 horas en punto y mantenerla en su mano durante todo el minuto de vida de la flor, repitiendo su deseo en voz alta.

    Sin embargo, esto no será tan fácil como parece, pues el wekufe (diablo) enviará distintos obstáculos al participante. Así, mientras trepa por la higuera, el individuo puede encontrarse con un wapo tregua (perro rabioso) del que deberá huir, unadunguy filú (culebra parlante) que intentará confundirlo con sus brujerías o bien unpun ngillüm (pájaro nocturno) que picoteará sus ojos hasta dejarlo pelolái (ciego), entre otras maldiciones. Si el interesado logra superar tales barreras, podrá pedir el deseo que quiera y éste le será cumplido.

    Sin embargo, si la flor muere antes de que la persona logre cortarla, este individuo enloquecerá al instante (loconche), pues ese es el castigo para aquellos que han intentado desafiar al diablo. Y de su alma, mejor ni hablar, ya que arderá en el infierno hasta la eternidad. Fente Pui (fin).


     Así se escribe Así se dice Esto significa
     ¡Nutramkagne! ¡Entügne tami kümün!Nutramkañé: Entuñe tami kimún ¡Háblanos! Cuéntanos tu cuento…
     Füta Cuifi Futá cuifí Hace mucho tiempo…
     Kiñe pichi wentru pengui kidu yaulu

    Kay ( significa “Y”)
     Kiñe pichi wentru penguí kizú yaulú

    Kay ( significa “Y”)
     Un niño andaba pedido…  (si se quiere decir “niña” se debe cambiar el “wentru” por “domo”)
     Ngimitugney tremugney kuday alu uficha Ñimitugñey tremugñey kuzay alú uficha Lo recogieron para cuidar ovejas…
     Pichi tremlu kütrany Pichi tremlú kutrañy Cuando creció se enfermó…
     Yenguetuy winka mew Llengetuy winka mew Lo llevaron al pueblo…
     Lawen tu alu Lawen tu alú Donde el doctor…
     Pengmangelay ni kutran Peñmañelay ni kutrán No le encontraron la enfermedad…
     Yenguetuy ruca mew Llenguetuy ruca mew Cuando llegó a su casa…
     Pun malu Pun malú Al caer la noche…
     Pun tregua ngetuy Pun tregua ñetuy Se convirtió en perro…
     Antü chengueketuy Antú chengueketuy Pero en el día se convierte en persona…
     Fente Pui Fente Pui Colorín colorado, este cuento se ha acabado (o Fin).











    La Ciudad de los Césares (zona austral)

    Existiría en el sur de Chile, en un lugar de la Cordillera de los Andes que nadie puede precisar, una ciudad encantada, fantástica, de extraordinaria magnificencia. Estaría construida a orillas de un misterioso lago, rodeada de murallas y fosos, entre dos cerros, uno de diamante y otro de oro. Posee suntuosos templos, innumerables avenidas, palacios de gobierno, fortificaciones, torres y puentes levadizos. Las cúpulas de sus torres y los techos de sus casas, lo mismo que el pavimento de la ciudad, son de oro y plata macizos. Una gran cruz de oro corona la torre de la iglesia. La campana que ésta posee es de tales dimensiones, que debajo de ella podrían instalarse cómodamente dos mesas de zapatería con todos sus útiles y herramientas. Si esa campana llegara a tocarse, su tañido se oiría en todo el mundo. Existe también allí un mapuchal (tabacal de la tierra) que no se agota jamás.

    Sus habitantes son de alta estatura, blancos y barbados; visten capa y sombrero con pluma, de anchas alas, y usan armas de bruñida plata.

    Los habitantes que la pueblan son los mismos que la edificaron hace ya muchos siglos, pues en la Ciudad de los Césares nadie nace ni muere. Nada puede igualar a la felicidad de sus habitantes. Los que allí llegan pierden la memoria de lo que fueron, mientras permanecen en ella, y si un día la dejan, se olvidan de lo que han visto.

    No es dado a ningún viajero descubrirla, "aun cuando la ande pisando". Una niebla espesa se interpone siempre entre ella y el viajero, y la corriente de los ríos que la bañan, aleja las embarcaciones que se aproximan demasiado.

    Para asegurar mejor el secreto de la ciudad, no se construye allí lanchas, ni buques, ni ninguna clase de embarcación.

    Algunas personas aseguran que el día Viernes Santo se puede ver, desde lejos, cómo brillan las cúpulas de sus torres y los techos de sus casas, de oro y plata macizos. Según la leyenda, sólo al fin del mundo se hará visible la fantástica ciudad; se desencantará, por lo cual nadie debe tratar de romper su secreto. 

    Fuente de los artículos publicados : http://www.educarchile.cl

    Puedes encontrar una galería de imágenes http://www.educarchile.cl/Portal.Base/Web/verContenido.aspx?ID=210945


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